La semana pasada, Europa fué testigo de algunos cambios políticos que se encarnaron en tres personajes sumamente interesentes y, dadas sus biografías, sugerentes. Los tres tienen orígenes y edades bastante similares. Son tipos delgados y sesentones, que gustan vestir trajes finos y hablar con la seriedad de un sepulturero; Algo así como en un plan de "Tenemos un problema económico serio, pero nosotros venimos a sepultarlo, unétenos y serás próspero, recházanos y muere de hambre". Sé que no hay que juzgar a las personas a la ligera, pero el contexto y las características de éstos individuos dejan muy poco a la imaginación (y mucho a la conspiración, pero ese es otro tema...).
El primer integrante de ésta interesante triada es Mario Monti. Monti, es un economista de 68 años que, luego de estar taloneándole un rato en la comisión europea de economía, fué seleccionado casi mágicamente para ocuparse de dos cargos dentro del gobierno italiano que quedaron vacantes tras la dimisión del tristemente célebre Silvio Berlusconi. Uno es el cargo ocupado hasta el día de ayer por el propio Berlusconi, es decir: presidente de ministro italiano. El otro, es un cargo que ocupaba un pobre diablo, del cual es díficil hallar información, llamado Giulio Tremonti: Ministro de economía y finanzas. Independientemente de lo insólito de que el presidente del consejo de ministros se ocupe tambiñen de las finanzas (En Italia la política tiene bastante de surrealista), lo escabrozo está en ciertas funciones que éste individuo representó en el pasado. Entre algunas de las perlas de su currículum, se encuentra haber dirigido la Comisión Trilateral y el club secreto Bilderberg que reúne anualmente a cientos de personajes mundialmente célebres en una reunión a puerta cerrada en los Países Bajos. También fue asesor de la General Electric y del muy quemado banco Goldman- Sachs. Monti es bastante menos impresentable que Berlusconi, es cierto, pero tiene unos antecedentes mucho más macabros.
El segundo representante del trío es Mario Draghi, tocayo y paisano de Monti que acaba de ser nombrado presidente del Banco Central Europeo. Draghi tiene un doctorado en economía por el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets, pa`los compas). Entre sus proezas pasadas están haber laborado en varios bancos italianos, haber sido gobernador del Banco de Italia y haber sido vicepresidente de la rama europea de Goldman-Sachs.
El tercer elemento es el más pintoresco: Lukas Papademos, hombre que a sus 64 años logró el cargo de primer ministro en la tierra del Olimpo y el Monte Athos. Papademos, igual que Draghi, estudió economía en la hermosa ciudad de Cambridge, bajo la tutela de los venerables economistas del MIT. Como Draghi, fué jefe economista del Banco de Grecia y, como Monti, miembro directivo de la Comisión Trilateral. El pasado 11 de noviembre, sustituyó al socialista Giorgos Papandreu como primer ministro de Grecia. Los únicos opositores a su designación fueron los diversos grupos de comunistas radicales que aún hoy operan en Grecia.
Como podemos observar, los tres han estado enredados con los principales grupos de poder financiero a nivel mundial. Con sus llegadas al poder, las bolsas europeas subieron y la situación se medio estabilizó. Sin embargo, esto no me huele nada bien, tecnócratas así lo único que harán será faavorecer el neoliberalismo desde sus posturas y preparar los pasos para que el mundo quedé totalmente subyugado a los bancos de la mano de una seudo-autoridad financiera mundial... Esto si los dejamos claro.