lunes, 10 de octubre de 2011

Las reglas de la hoguera

Dado que, como puede verse, existe un tremendo desajuste en el espacio que hay entre cada una de las entradas de este blog; los inquisidores generales me han encomendado reducir el número de vanidades incineradas a dos por día, osease, dos posts diarios es el tope que tendrá esta hoguera. Para favorcer la disciplina del frayle que la mantiene viva, sus superiores le han encomendado además, la tarea de revisar minuciosamente cada entrada antes de ser publicada. Si la entrada contiene errores de dedo y éstos no se corrigen al momento de dar click en "publicar entrada", la entrada permanecerá así para toda la eternidad cibernética. Ésto obedece, además, a un criterio de la orden de los hermanos pocitonianos mayores, a la que pertenece este humilde frayle. El criterio dice que no existe el texto absoluto y no existe la forma de escribirlo, por lo que los errores escriturales, de acuerdo a lo revelado a San Menmón, fundador de nuestra orden, son irrelevantes y de hecho no son errores, sino simples manifestaciones juguetonas de la forma, que no quiere ser domesticada.

En cuanto a tí, visitante de este espacio cuasi-sacro, las únicas reglas son:

- Libertad para comentar, limitada sólo en lo que el frayle considere obstaculiza la forma de una sana discusión.

-Libertad para no comentar, limitada solo en lo que el frayle considere obstaculiza la forma de sana salud mental.

-Libertad para comentar irreverentemente, limitada solo por lo que el frayle considere una ofensa directa  Dios, Cristo, Su Santísima Madre, La Eucaristía, Los Santos (Los reales, a los patafísicos se les puede blasfemar a libertad siempre que no se incurra en violentar el artículo primero).

- Libertad para no comentar irreverentemente, limitada solo por lo que el frayle considere un exceso en la mojigatería y en la decencia farisaica.

Por lo demás, comenten lo que quieran, todo lo que no entre en estos puntos, es patafísico y relativo...

Bienvenidos sean a este santuario dedicado al Santo (Pero insano) Fanatismo, mis queridos peregrinos virtuales que, hastiados de la pornografía, de la soledad de las redes sociales, o de la esclavitud escolar impuesta por la academia, dieron a bien en dar con este lugar...

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